El autismo infantil puede manifestarse desde los primeros meses de vida mediante señales relacionadas con la comunicación, la interacción social y el comportamiento. Especialistas del Hospital Infantil San Vicente Fundación explicaron que una detección oportuna permite orientar los apoyos necesarios para favorecer el desarrollo, la autonomía y la calidad de vida de cada niño.
Según datos publicados en 2025 por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), aproximadamente uno de cada 31 niños de ocho años, equivalente al 3,2 %, fue identificado con trastorno del espectro autista. Esta condición del neurodesarrollo puede presentarse de maneras distintas y con diferentes necesidades de acompañamiento.
Leer más: Uniminuto consolida su presencia en el Oriente antioqueño con la apertura de su sede en Rionegro
El neurólogo infantil Carlos Arturo Campo Ternera señaló que la severidad del autismo no está determinada por la inteligencia, sino por el nivel de apoyo que requiere cada niño en su vida cotidiana. Las evaluaciones pueden realizarse entre los 18 y los 30 meses, aunque algunas señales pueden aparecer antes de ese periodo.
Entre los signos de alerta se encuentran la ausencia de contacto visual, el retraso en la adquisición del lenguaje, la tendencia al aislamiento, la irritabilidad frecuente y la selectividad alimentaria. También requiere atención médica la pérdida de habilidades ya adquiridas, como dejar de hablar o retroceder en las formas de juego e interacción.
El diagnóstico del trastorno del espectro autista es clínico. No existe un examen de sangre, una imagen diagnóstica o una prueba eléctrica que, por sí sola, confirme o descarte la condición. La valoración debe analizar integralmente el desarrollo, la comunicación, la interacción social y los patrones de comportamiento, además de descartar otras condiciones asociadas.
Colombia cuenta desde el 26 de agosto de 2026 con la Ley 2628, que establece medidas para la atención, protección e inclusión de las personas con trastornos del neurodesarrollo. Los especialistas insisten en que el diagnóstico debe servir para identificar las necesidades particulares de cada niño y definir intervenciones individualizadas, que pueden incluir fonoaudiología, terapia ocupacional y estrategias cognitivas.