Hugo Alberto Zuluaga, nacido en El Santuario, ingeniero de sistemas, empresario y fundador de Quipux, murió este viernes en un accidente en el mar mientras vacacionaba con su familia en Punta Cana, República Dominicana. Tenía 57 años.
De Rionegro al mundo
Según el diario La República, Zuluaga fundó Quipux en octubre de 1995 junto con Juan Pablo Ramírez, en Rionegro, Antioquia, con la idea de desarrollar software aplicado al sector tránsito. Los primeros clientes fueron municipios del Oriente como el mismo Rionegro, Itagüí, Envigado y Ciudad Bolívar.
Su perfil, publicado por la revista Don Juan de El Tiempo en 2014, reveló que antes de fundar Quipux trabajó como profesor y jefe de carrera en la Universidad Católica, tras rechazar una vacante en ISA donde le pagaban cuatro veces más. Fue precisamente ese contacto con temas de gobierno municipal el que lo puso frente a la veta de oro: la problemática del tránsito.
Una empresa que transformó la movilidad
Lo que empezó como una apuesta local se convirtió con los años en un actor estructural de la movilidad en Colombia. La República señaló que Quipux participó en el desarrollo del Sistema Integrado de Multas por Infracciones de Tránsito (Simit) y en la arquitectura del Registro Único Nacional de Tránsito (Runt), dos plataformas que hoy afectan la vida cotidiana de millones de colombianos.
El Tiempo documentó el impacto concreto de esa transformación: antes del sistema de Quipux, dos de cada cien vehículos cometían una infracción; con sus herramientas desplegadas, la cifra bajó a tres de cada mil. En Medellín, donde el sistema lee un millón de placas diarias, el tiempo de respuesta de los organismos de control aumentó un 25%.
Presencia internacional
Bajo su liderazgo, Quipux cruzó fronteras. La República destacó que la empresa se expandió a Brasil y África, territorios poco usuales para una firma tecnológica nacida en Antioquia. En Costa de Marfil apoyó la organización de bases de datos del sector transporte y desplegó sistemas inteligentes de movilidad. Al momento de su muerte, la compañía contaba con cerca de 5.000 empleados y presencia en los cinco continentes.
La despedida
La noticia fue dada a conocer por Mauricio Tobón Franco, amigo cercano del empresario, quien según La República escribió en sus redes sociales: “Descansa en paz mi hermano, mi amigo, mi parcero; el mar que tanto amabas hoy te ha dado la paz eterna.”