Otro uniformado de la Policía Nacional fue asesinado en medio de la ola de ataques que adelanta el Clan del Golfo en el departamento. Esta vez, el atentado ocurrió en el sector El Salado del corregimiento Córdoba, en el municipio de Sopetrán, Occidente antioqueño.
La víctima de este nuevo hecho criminal es el subintendente Darío Londoño Tuesta, de 38 años de edad, y quien llevaba 13 años en la institución. El uniformado se desempeñaba como agente de la Sijín de la Policía.
Leer más: ¡No caiga! En El Carmen estarían estafando con falsos exámenes laborales de contratación pública
Información oficial compartida por las autoridades indica que delincuentes del Clan del Golfo llegaron hasta una finca donde estaba el uniformado y le dispararon en múltiples oportunidades, acabando con su vida.
Justamente, el subintendente estaba disfrutando de 35 días de vacaciones, por lo que se encontraba en esa finca junto a sus familiares.
En contexto: Militar asesinado en Turbo y dos policías heridos en Chigorodó: violencia en el Urabá antioqueño
“Siendo las 19:00 horas, aproximadamente, del viernes 2 de mayo, informa un familiar del funcionario de la Sijín que se encontraba en vacaciones, que a su residencia llegaron hombres armados y asesinaron a su esposo con arma de fuego”, dice información oficial de la Policía.
El crimen habría sido cometido por la subestructura Edwin Román Velásquez Valle del Clan del Golfo.
Ingresa al canal de WhatsApp de MiOriente https://whatsapp.com/channel/0029Va4l2zo3LdQdBDabHR05
-
Festival de Música Religiosa de Marinilla cerró su edición 49 con 6 050 asistentes y 299 músicos en escena
El Festival de Música Religiosa de Marinilla finalizó su edición número 49 tras diez días de programación, con una agenda centrada en la música religiosa y la circulación de artistas en distintos escenarios del municipio. De acuerdo con la organización, el evento incluyó 10 conciertos en los que participaron 299 músicos, mientras que la asistencia presencial alcanzó las 6 050 personas. A este balance se…
-
Buena alimentación como advertencia y enfermedad como castigo
«No tendríamos que comer sanamente por el temor a enfermar; tendríamos que comer bien, primero, porque tenemos la posibilidad de hacerlo […] y, segundo, porque lo decidimos».
-
Carpintero
«Quién seré en la oscura noche / sin el Jesús de cruz que conozco desde niño, / ¿quién, Señor, me despierta del ensueño?»


