En la mañana del martes 5 de noviembre se presentó un accidente de tránsito en El Poblado, donde un joven perdió la vida. La víctima fue identificada como Jhon Esneider Tabares Bedoya, de 26 años, quien era trabajador contratista de la empresa recolectora de residuos Envarias.
El reporte del suceso indica que el hombre fallecido estaba trabajando con otros dos compañeros. Precisamente, en el momento en que recogía la basura, el camión de Emvarias retrocedió, lo atropelló y le causó la muerte.
Inmediatamente, la dama que conducía el camión descendió del vehículo y se encontró con la escena. Vecinos del sector trataron de socorrer al lesionado, pero este ya estaba sin vida.
Otras noticias: Una persona lesionada dejó accidente de tránsito en la vía La Unión-La Ceja
Emvarias Grupo EPM, mediante un comunicado de prensa oficial, lamentó lo ocurrido e indicó que el tripulante fallecido estaba vinculado a la empresa mediante un contrato con la Fundación Universidad de Antioquia y agregó “cumpliendo con sus labores de recolección, sufrió un accidente en zona aledaña a la loma del Tesoro, ubicada en la comuna 14 El Poblado”.
La empresa indicó que le están brindando acompañamiento psicosocial a los compañeros del fallecido y a la familia de la víctima.
Por su parte, el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, lamentó la muerte de Jhon Esneider Tabares Bedoya y se solidarizó con su familia.
Ingresa al canal de WhatsApp de MiOriente https://whatsapp.com/channel/0029Va4l2zo3LdQdBDabHR05
-
Bomberos de Medellín continúan apoyando las labores de rescate en La Guaira, Venezuela
«Mucha fuerza para todos. Medellín está con Venezuela», dijo el alcalde Federico Gutiérrez este domingo, en un mensaje de solidaridad con las comunidades afectadas por la tragedia.
-
Suben a 1430 los muertos en Venezuela y llega maquinaria con esperanza de salvar vidas
En cerca de 6700 millones de dólares se estiman las pérdidas materiales por los terremotos en Venezuela, mientras que la cifra de víctimas sigue aumentando.
-
El deporte odiado y amado a la vez
«¿Cómo no dejarse contagiar por la emoción que transmite todo el entorno mundialista? Es difícil explicar por qué, a pesar de todos sus defectos, seguimos emocionándonos cuando un niño improvisa un arco de fútbol con dos piedras en la calle».


